"¿A dónde vamos?"
Chelsea's point of view:
Justin se encontraba a escasos centímetros de mí, de rozar mis labios, de besarme y catapultarme a las nubes y realmente, quería que lo hiciera, quería que me besara, quería besarle, quería que nuestros labios se juntasen y bailasen al mismo compás por primera vez. Justin y yo habíamos establecido una relación un tanto extraña en muy poco tiempo, pero en ese poco tiempo, él me había demostrado cosas que solamente yo podía ver y notar. Tal vez, a simple vista no eramos la pareja perfecta, tal vez él y yo eramos muy parecidos y muy diferentes a la vez, pero, ésta vez quería arriesgarlo todo, quería arriesgarlo todo por él. Un sentimiento muy grande y fuerte empezaba a crecer cada vez que él me intentaba besar, me sonreía, me tocaba o me miraba, aquellas mariposas que revoloteaban por mí estómago significaban algo, significaban que Justin y yo debíamos estar juntos, aunque la gran mayoría de veces, mi cabeza no lo aprobará.
Justin me miraba expectante, lleno de deseo, quería besarme, dirigí mis ojos hacia sus labios y después hacia sus ojos, una sonrisa apareció por su rosto y esa sonrisa, esa preciosa sonrisa, fue la que hizo que no me lo pensará dos veces, acorté los pocos centímetros que nos separaban al uno del otro y presioné mis labios contra los suyos y esa sensación me catapultó a las nubes, al infinito y más allá. Justin me cogió por la cintura, me subió a horcajadas encima de él, y profundizó el beso pasando su lengua por mi labio inferior. Miré esos preciosos ojos miel fijamente, Justin plantó un beso en mi oreja y susurró "Tranquila, nena", y con esas dos palabras, mi cuerpo se tranquilizó automáticamente, le dí carta blanca y entreabrí los labios, en apenas unos segundos, nuestras lenguas entraron en combate luchando por el dominio mientras yo gemía en el besó y le tiraba de su precioso pelo rubio despeinado.
Justin se tumbó en la cama y me llevó con él, sus manos se posaron en mis caderas mientras me acercaba más a él como si eso fuera posible. Empujé su cabeza más cerca de la mía mientras tiraba de su pelo. Justin gimió, se separó de mí por una fracción de segundo y se hizo camino por mi cuello, chupando, mordiendo y lamiendo la carne, lo que me trasportó a una galaxia diferente de la que me encontraba. Le besé como si me dejara la vida en ello, como si fuera la última vez que pudiera probar sus labios, de sentir aquellas mariposas revoloteando por mi estómago.
Justin sabía y olía a menta y tabaco, cosa que adoraba y me parecía realmente sexy.
Presioné mis labios contra los suyos y sonreí inconscientemente como una niña pequeña.
Justin's point of view:
Si esto es lo que pasa en París, entonces, definitivamente no quería irme. Chelsea había sido la que había empezado todo esto y yo no quería que por nada del mundo esto se terminase. Sus labios carnosos, sus ojos oscuros, su pelo largo y su jodido olor a Chanel y tabaco podían definitivamente conmigo. Ésta chica estaba llena de sorpresas y yo, quería ser el descubridor de todas ellas.
Cuando parecía que nuestra sesión de besos podía llegar a más, aquella estúpida y molesta melodía que provenía de mí móvil, sonó.
"Mierda, mierda, mierda, mierda, joder" dije mientras me despegaba de Chels.
Oí aquella contagiable risa y no pude evitar sonreír mientras contestaba el teléfono molesto por la interrupción.
"¿Sí?" pregunté.
"Buen trabajo Justin, sabia que podía confiar en ti" dijo Rodríguez.
"¿Se han encargado los novatos de todo?" pregunté.
"Sí, sólo llamaba para felicitaros a ti y a Chelsea de nuestra parte" dijo, sonaba un tanto alegre.
"Gracias, se lo diré a Chelsea" dije sonriendo mientras veía a Chels recostarse en la cama.
"Buen viaje mañana, adiós" finalizó la llamada Rodríguez.
"¿Y tú de qué te ríes?, siempre ocurre lo mismo" dije mirándola divertido.
"Es gracioso verte maldecir, ¿tanto me deseas Bieber?" preguntó Chels con una amplia sonrisa.
"Hasta hace un momento parecía que te morías por besarme Benson, no confundas" dije acostándome a su lado.
Chels río mientras yo no podía parar de sonreír ante su contagiable risa.
"Rodríguez me ha dicho que te felicite por tu trabajo, al fin y al cabo, parece que eres buena" dije.
"Me ofendo ante la duda, buenas noches Bieber" dijo mientras se tapaba y apagaba la luz.
"Nos vemos en tus sueños Benson" dije mientras cerraba los ojos.
Chelsea se agarró a mí firmemente apoyando su cabeza en mi pecho, y sin darme cuenta, en unos segundos, caí en un profundo sueño.
Chelsea's point of view:
Me desperté por el oído de el agua golpear contra la bañera, me senté en la cama y pensé en todo lo ocurrido con Justin, en cómo le curé, en como le miré, en como le besé, en como él me transporto a otra galaxia, en como no quería alejarme de él.
Justin salió de la ducha con una toalla enroscada alrededor de su cintura, se podían apreciar todos sus abdominales y todas las gotas de agua recorriendo cada uno de ellos.
"Buenos días, nena" dijo Justin sonriente.
"Buenos días, Bieber" dije riendo.
"¿Preparada?, Londres en unas horas" dijo.
"Sí" dije entusiasmada, no quería dejar París, pero Londres, era genial.
Me metí a la ducha y dejé que el agua cayese por mi piel mientras me relajaba y pensaba en todo lo sucedido.
Cuando salí de la ducha, no había nadie en la habitación, Justin había desaparecido completamente.
Me vestí y salí de la habitación preocupada, no sabía donde narices se había metido éste chico. Cuando salí del ascensor, uno de los botones del hotel me paró y me dio una tarjeta mientras sonreía.
"Chels, no te preocupes, estoy bien, nos vemos en la Avenue Barbey d'Aurevilly".
Le dí las gracias al chico, que me sonreía como si recordase viejos tiempos y cogí un taxi, le indiqué la dirección al taxista y en unos minutos, llegué a mi destino.
Cuando salí de aquel taxi, vi a una mujer en un puesto haciéndome señas, me acerqué a ella curiosa y me dio una caja de macarons y un pañuelo. Miré a mi alrededor en busca de algo, algo que me diera una pista en relación con lo que estaba pasando, pero en aquel parque sólo pude divisar a niños correteando de una lado para otro, ni rastro de Justin.
La señora notó mi desconcierto y me resolvió algunas dudas.
"Él me ha dicho que estés tranquila y que te tapes los ojos con él" me informó la señora señalando al pañuelo sin parar de sonreír. ¿Quién sabe?, a lo mejor aquella señora había vivido una historia parecida a esta, o al menos, había soñado con tenerla.
Asentí e hice lo que la señora me había indicado, unos minutos más tarde sentí unos brazos rodeándome por detrás.
"¿Me echabas de menos?" preguntó Justin y al instante, noté su sonrisa.
"¿Qué estás tramando Bieber?" pregunté curiosa.
"Nada que no te vaya a gustar, Benson" dijo Justin cogiéndome de la mano.
"¿A dónde vamos?" pregunté.
"Si te lo dijera no sería una sorpresa, vamos" dijo Justin mientras empezábamos a caminar.
Después de unos minutos andando, Justin paró y me ayudó a sentarme en lo que deduje que era una manta.
"¿Puedo quitarme esto?" pregunté señalando la venda, estaba ansiosa por ver dónde estábamos.
"Sí, señorita impaciente" respondió Justin riendo, y, sin pensármelo dos veces, me arranqué aquel dichoso pañuelo.
Cuando vi dónde estábamos, no me lo podía creer, ¡Justin había preparado un picnic lleno de comida debajo de la mismísima Torre Eiffel!.
Justin's point of view:
No pude contener mi sonrisa al ver su cara, estaba fascinada con lo que sus ojos estaban contemplando.
"¿Te gusta?" pregunté.
"¿Gustarme?, ¡me encanta Justin!" dijo mientras se abalanzaba sobre mí y me abrazaba.
La abracé firmemente con fuerza, como si tuviera miedo de que si la soltara, no la pudiera coger nunca más, como si la fuese a perder, como si en ese instante, Chelsea se pudiera romper.
Al separarnos, nuestras miradas se cruzaron y nos quedamos a centímetros el uno del otro. Le metí un mechón de pelo que le caía por la cara detrás de la oreja y, me quedé observando aquellos preciosos y grandes ojos.